Las declaraciones de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, en el simposio de Jackson Hole han reconfigurado las expectativas del mercado, aumentando significativamente la probabilidad de un recorte de tasas de interés en septiembre. Este cambio de postura monetaria ha tenido un impacto inmediato en los mercados globales y en la cotización de divisas como el dólar. Durante su comparecencia, Powell señaló que los riesgos actuales podrían justificar un ajuste en la política monetaria, lo que fue interpretado por los inversores como una señal clara de un próximo recorte. Según el análisis de Renta4 Banco, Powell “destacó que los riesgos para el empleo son a la baja, y que el crecimiento del PIB se ha ralentizado de forma notable por una desaceleración en el consumo privado”. Como resultado, los mercados rápidamente ajustaron sus proyecciones, situando en un 83 % la probabilidad de una reducción de 25 puntos básicos en la reunión de septiembre de la Fed, según Acciones & Valores. Este optimismo fue el principal catalizador detrás del cierre positivo y los máximos históricos registrados en Wall Street al final de la semana anterior.
Sin embargo, un análisis más amplio sugiere que las expectativas deben ser moderadas.
A pesar del entusiasmo inicial, la persistencia de ciertos datos de inflación, como el Índice de Precios al Productor (IPP), ha llevado a algunos analistas a reducir las proyecciones de “recortes abundantes” a solo “un par de gotas de alivio” para lo que resta del año. Esto indica que, si bien la Fed se inclina hacia una política más laxa, su decisión final seguirá dependiendo estrechamente de los próximos datos económicos, especialmente los relacionados con la inflación.
En resumenEl discurso de Jerome Powell en Jackson Hole ha consolidado las expectativas de un inminente recorte de tasas por parte de la Fed en septiembre, impulsando los mercados de renta variable. No obstante, la persistencia de presiones inflacionarias modera el optimismo sobre la magnitud y frecuencia de futuros recortes.