Astrónomos han confirmado la existencia de un objeto cósmico sin precedentes: una nube masiva de gas primordial sin una sola estrella visible. Este hallazgo, realizado con el Telescopio Espacial Hubble, representa la primera observación de una "galaxia fallida" teórica y abre una nueva ventana para estudiar la materia oscura. El objeto, denominado Cloud-9, fue detectado inicialmente hace tres años por el radiotelescopio chino FAST como una nube de hidrógeno cerca de la galaxia espiral Messier 94. Sin embargo, fue el instrumento ACS del Hubble el que demostró la ausencia total de estrellas. Cloud-9 es un tipo de objeto teórico conocido como RELHIC (Nube de Hidrógeno Neutro Limitada por la Reionización), una reliquia del universo primitivo. Se cree que esta nube de gas tenía la masa justa para no ser dispersada por la radiación cósmica, pero insuficiente para colapsar gravitacionalmente y dar origen a la formación estelar.
Según los datos, Cloud-9 contiene una masa de hidrógeno equivalente a un millón de soles y su núcleo se extiende por 4,900 años luz. Se estima que la materia oscura constituye el 85 % de su masa total.
Este descubrimiento es de gran importancia científica, ya que Cloud-9 funciona como un laboratorio cósmico único.
Al no tener estrellas, permite a los investigadores estudiar la dinámica entre el gas primordial y la materia oscura en un estado puro, sin la interferencia gravitacional de los cuerpos estelares. Esto podría ayudar a refinar los modelos sobre cómo se formaron las primeras galaxias y a comprender mejor la naturaleza de la materia oscura, que compone aproximadamente el 90 % de la masa de una galaxia típica.
En resumenEl hallazgo de Cloud-9, una nube de gas primordial sin estrellas, confirma la existencia de "galaxias fallidas". Este objeto permite estudiar la interacción entre el gas y la materia oscura en un estado puro, ofreciendo datos cruciales para entender la formación de galaxias en el universo primitivo.