El hallazgo de que esta planta ayuda con ambos síntomas sugiere que contiene compuestos con potentes propiedades antiinflamatorias y analgésicas.

Este tipo de investigación es fundamental por varias razones.

Primero, puede conducir al desarrollo de nuevos fármacos, a menudo con mecanismos de acción novedosos y potencialmente menos efectos secundarios que los medicamentos sintéticos.

Segundo, ofrece una vía para crear tratamientos más asequibles y accesibles, especialmente en las regiones donde estas plantas crecen de forma nativa.

Finalmente, valida y preserva el conocimiento indígena y tradicional, que a menudo se pierde con el tiempo.

Al aplicar el método científico a estos remedios ancestrales, es posible integrarlos de manera segura y efectiva en la atención médica moderna, beneficiando a una población global.