Este descubrimiento impulsa la medicina regenerativa y personalizada para tratar enfermedades neurológicas.

La nueva técnica, conocida como conversión directa, reprograma la identidad de una célula cutánea activando programas genéticos específicos que la guían hacia un destino neuronal. Este método evita por completo la fase de célula madre pluripotente, que históricamente ha sido un paso indispensable pero complejo y riesgoso en la regeneración celular. Al saltarse esta etapa, se reduce significativamente el riesgo de mutaciones o de crecimiento celular descontrolado, uno de los mayores obstáculos para la aplicación clínica segura de terapias celulares. Además de ser más seguro, el proceso es notablemente más eficiente: una sola célula de la piel puede generar hasta diez neuronas funcionales.

Las neuronas obtenidas mediante este método demuestran un comportamiento auténtico en el laboratorio, presentando actividad eléctrica normal y formando conexiones sinápticas entre sí.

Este avance tiene un potencial transformador para la medicina personalizada. Al poder generar neuronas a partir de las células de un propio paciente, se elimina el riesgo de rechazo inmunológico, abriendo la puerta a tratamientos a medida para enfermedades como el párkinson, el alzhéimer, la esclerosis lateral amiotrófica y lesiones de la médula espinal. Asimismo, estas neuronas son una herramienta invaluable para la investigación, permitiendo a los científicos estudiar enfermedades en el laboratorio y probar la eficacia de nuevos fármacos de una manera mucho más precisa. Aunque se necesitan más ensayos antes de su uso en humanos, este logro marca un antes y un después en la búsqueda de terapias para reparar el sistema nervioso.