Al analizar datos complejos que un humano podría pasar por alto, estos algoritmos permiten una medicina más predictiva y personalizada.

Además, la IA está optimizando la gestión administrativa. Según Juan Sebastián Franco de Liberty Networks, la tecnología puede reducir el trabajo administrativo de los proveedores de salud hasta en un 70 %, permitiendo que los médicos dediquen más tiempo a la atención directa del paciente. Esto se logra mediante la automatización de la codificación médica y la gestión de historias clínicas electrónicas. En Colombia, donde existen brechas de acceso entre zonas urbanas y rurales, la IA combinada con la telemedicina puede llevar servicios de calidad a poblaciones remotas. Sin embargo, su implementación enfrenta desafíos significativos, como la interoperabilidad de los datos, la garantía de la privacidad de la información del paciente y la necesidad de marcos regulatorios claros. Superar estas barreras es fundamental para que la IA se convierta en un pilar de un sistema de salud más resiliente y centrado en el paciente.