Paralelamente, otros hallazgos han revelado la existencia de tres reptiles marinos nunca antes vistos, que habitaron el antiguo mar que cubría gran parte del país durante el Cretácico. Estos descubrimientos son cruciales para entender la biodiversidad de los ecosistemas marinos de hace millones de años y las dinámicas evolutivas que tuvieron lugar en esta parte del mundo. Juntos, estos hallazgos no solo enriquecen el patrimonio paleontológico de Colombia, sino que también aportan piezas clave al rompecabezas de la historia de la vida en la Tierra. La calidad y singularidad de los fósiles colombianos están atrayendo la atención de la comunidad científica internacional, consolidando al país como un laboratorio natural para el estudio de la era de los dinosaurios y la megafauna que los sucedió.