Este vestigio tectónico podría haber permanecido oculto hasta ahora.

Aunque los expertos se muestran cautelosos y consideran prematuro hablar de un “supercontinente” oculto, coinciden en que el hallazgo obliga a replantear los modelos existentes sobre la evolución geológica del planeta y la apertura del Atlántico. El descubrimiento ha generado un intenso debate en la comunidad científica, ya que desafía la comprensión convencional de las placas tectónicas y la distribución de masa continental. Para confirmar la naturaleza y el alcance de esta estructura, serán necesarias nuevas investigaciones y exploraciones más profundas, que podrían revelar capítulos desconocidos de la historia oculta de la Tierra.