Además de los azúcares, los científicos encontraron un “kit químico” sorprendentemente completo que incluye aminoácidos, ácidos carboxílicos y bases nitrogenadas. Esto sugiere que los asteroides ricos en carbono pudieron haber “sembrado” la Tierra primitiva con los ingredientes necesarios para la biología.

Uno de los descubrimientos más inesperados fue un material polimérico rico en nitrógeno y oxígeno, apodado “chicle espacial” por su aspecto. Esta sustancia, diferente a los minerales conocidos, indica que en Bennu ocurrieron procesos de síntesis química complejos, capaces de generar macromoléculas orgánicas. En conjunto, los hallazgos transforman a Bennu de un simple remanente rocoso a un archivo químico que contiene pistas fundamentales sobre el origen de la vida.