Este gesto busca transformar una tragedia personal en una oportunidad para comprender mejor esta devastadora enfermedad neurodegenerativa y acelerar el desarrollo de futuros tratamientos. Bruce Willis se retiró de la actuación en 2022 tras ser diagnosticado inicialmente con afasia, un trastorno del lenguaje que un año después fue redefinido como demencia frontotemporal, una enfermedad que afecta las áreas del cerebro relacionadas con el comportamiento, la personalidad y el lenguaje. Su esposa, Emma Heming Willis, confirmó la decisión, explicando que es un acto de esperanza. El estudio del tejido cerebral post-mortem es fundamental para la investigación neurológica, ya que permite a los científicos observar directamente las alteraciones patológicas que no son visibles en pacientes vivos.

Analizar el cerebro del actor podría ayudar a identificar proteínas anormales, cambios estructurales o mutaciones genéticas específicas de la DFT, proporcionando información crucial para mejorar el diagnóstico y desarrollar terapias efectivas.

La decisión, respaldada por toda su familia, incluyendo su exesposa Demi Moore y sus cinco hijas, ha sido elogiada por expertos en salud mental, quienes destacan que este tipo de donaciones son vitales para progresar en el conocimiento de enfermedades poco comprendidas. Con este acto, la familia Willis espera que el legado del actor trascienda el cine y se convierta en una contribución tangible al avance de la medicina neurológica para las futuras generaciones.