Para estudiar su estructura interna, los científicos realizaron una tomografía computarizada (CT-scan) que permitió reconstruir su neuroanatomía.

El análisis reveló que *Shakiremys colombiana* estaba adaptada para vivir en diversos ambientes acuáticos, desde aguas turbias hasta más claras.

Esta versatilidad sugiere que tenía una dieta omnívora y que podía coexistir con otras especies de tortugas de la época sin competir directamente por los recursos.

El paleontólogo Edwin Cadena, líder del estudio, destacó esta capacidad de adaptación como clave para su supervivencia. El nombre *Shakiremys colombiana* no solo busca reconocer el impacto cultural de Shakira a nivel mundial, sino también resaltar el valor del patrimonio fósil del país.