La decisión cuenta con el respaldo unánime de su familia, incluyendo a su exesposa Demi Moore y sus cinco hijas.

Expertos en salud mental han elogiado el gesto, subrayando que las donaciones de cerebro son cruciales para comprender enfermedades poco conocidas y acelerar el progreso científico. Según declaraciones previas, el estado de salud del actor se ha deteriorado, y actualmente reside en un centro especializado que le garantiza atención médica permanente. Con esta contribución, la familia Willis espera que el legado del actor trascienda el cine y se convierta en un aporte real para el avance de la medicina neurológica.