Esta condición permitió a los científicos realizar análisis avanzados, como una tomografía computarizada, para estudiar en detalle su neuroanatomía, incluyendo la estructura del cerebro y los oídos.

La especie pertenece a la familia Podocnemididae, un grupo de tortugas de cuello de lado que aún sobrevive en ríos como el Amazonas, Orinoco y Magdalena. *Shakiremys colombiana* presenta un mosaico de características anatómicas únicas que no se habían visto en otras especies de su familia, lo que la sitúa en una posición clave dentro del árbol evolutivo del grupo. Los análisis sugieren que era un animal muy adaptable, capaz de habitar en diversos ecosistemas acuáticos como pantanos, ríos y lagunas, y que probablemente tenía una dieta omnívora.

Según Cadena, el nombre es un homenaje a la artista, a quien admira y cuya música los ha acompañado en el trabajo de campo. El fósil se encuentra ahora en exhibición permanente en el Museo de Historia Natural La Tatacoa.