Investigadores de la Universidad de Texas en Austin han documentado el primer caso conocido de un ave híbrida nacida en la naturaleza como resultado directo del cambio climático. El hallazgo corresponde al cruce entre un arrendajo verde (Cyanocorax yncas), de climas tropicales, y un arrendajo azul (Cyanocitta cristata), de regiones templadas, dos especies que normalmente estaban separadas por geografía y décadas de evolución. Este descubrimiento es una evidencia tangible de cómo el calentamiento global está alterando los ecosistemas y forzando a las especies a adaptarse de maneras imprevistas. El cambio climático ha provocado que los rangos de distribución de muchas especies se desplacen, llevando a que entren en contacto por primera vez. En este caso, la superposición de los territorios del arrendajo verde y el arrendajo azul facilitó su encuentro reproductivo.
El híbrido, un macho, fue identificado mediante trabajo de campo y confirmado con análisis genéticos. Presentaba una combinación de rasgos físicos de ambas especies progenitoras, incluyendo la coloración y detalles morfológicos que no coincidían plenamente con ninguna de las dos. Según los autores del estudio, este podría ser solo el comienzo de una tendencia mucho más amplia.
Es probable que muchos otros animales se estén hibridando en la naturaleza sin que los científicos lo sepan, como consecuencia del desplazamiento de especies. Este fenómeno desafía la idea de que los híbridos de vertebrados son extremadamente raros en la naturaleza y plantea importantes interrogantes sobre el futuro de la biodiversidad. La hibridación puede ser una forma de adaptación, pero también puede representar una amenaza para la integridad genética de las especies.
En resumenLa identificación de un híbrido de arrendajo en la naturaleza, producto del cruce de dos especies cuyos hábitats se superpusieron debido al cambio climático, ofrece una prueba contundente del impacto del calentamiento global en la evolución y la biodiversidad.