El decreto especifica que el impuesto se liquidará sobre el *Gross Gaming Revenue* (GGR), definido como el monto total de las apuestas menos los premios pagados a los jugadores. Esta fórmula fue celebrada por la Federación Colombiana de Empresarios de Juegos de Suerte y Azar (Fecoljuegos), ya que abandona la idea inicial de gravar los depósitos de los usuarios, lo cual era considerado por el sector como una “base artificial” que no reflejaba la operación real y hacía inviable el negocio. Según el gremio, el esquema anterior era “desproporcionado”, pues podía llevar la carga impositiva a superar el 70 % de los ingresos reales. A pesar del alivio por el ajuste técnico, Fecoljuegos advirtió que con el nuevo IVA del 19 % sobre el GGR, sumado al 15 % de derechos de explotación, la presión fiscal total se situará cerca del 34 %, una de las “cargas más altas a nivel global”. El gremio enfatizó que este decreto debe ser el inicio de un diálogo para evitar que la industria legal pierda terreno frente a plataformas ilegales que no tributan.