En el caso de los vehículos, la medida aplicará para automóviles cuyo valor supere los 30 mil dólares y para motocicletas de alto cilindraje. La inclusión de yates, barcos y helicópteros apunta a gravar patrimonios elevados a través de sus patrones de consumo. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, explicó que estas modificaciones buscan garantizar aproximadamente 3,2 billones de pesos adicionales para el presupuesto nacional.

La estrategia del Ejecutivo es concentrar la carga tributaria en sectores con alta capacidad contributiva y en consumos que no forman parte de la canasta básica familiar, evitando así un impacto directo sobre los hogares de ingresos medios y bajos. Este aumento se suma a otros gravámenes sobre el patrimonio y la renta, reforzando el enfoque de progresividad fiscal que el Gobierno ha defendido para su paquete de emergencia económica.