El paquete de medidas fiscales decretado por el Gobierno incluye un aumento en el impuesto nacional al consumo para bienes considerados de lujo. La tarifa para productos como vehículos de alta gama, motocicletas de alto cilindraje, yates, barcos y aeronaves pasará del 16% al 19%. Esta medida forma parte de un bloque de ajustes en el consumo diario y servicios específicos, que el Gobierno ha enmarcado bajo una lógica de "impuestos saludables y de lujo". El objetivo es doble: por un lado, incrementar el recaudo fiscal gravando productos no esenciales y, por otro, desestimular el consumo de ciertos bienes.
En el caso de los vehículos, la medida aplicará para automóviles cuyo valor supere los 30 mil dólares y para motocicletas de alto cilindraje. La inclusión de yates, barcos y helicópteros apunta a gravar patrimonios elevados a través de sus patrones de consumo. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, explicó que estas modificaciones buscan garantizar aproximadamente 3,2 billones de pesos adicionales para el presupuesto nacional.
La estrategia del Ejecutivo es concentrar la carga tributaria en sectores con alta capacidad contributiva y en consumos que no forman parte de la canasta básica familiar, evitando así un impacto directo sobre los hogares de ingresos medios y bajos. Este aumento se suma a otros gravámenes sobre el patrimonio y la renta, reforzando el enfoque de progresividad fiscal que el Gobierno ha defendido para su paquete de emergencia económica.
En resumenComo parte de su estrategia de emergencia económica, el Gobierno aumentó el impuesto al consumo de bienes de lujo, como vehículos de alta gama y yates, del 16% al 19%. La medida busca incrementar el recaudo gravando productos no esenciales y de alto valor.