Con el incremento, se espera elevar su tarifa efectiva al 24 % y recaudar aproximadamente $1,2 billones adicionales en 2026.

La medida ha generado preocupación sobre la posibilidad de que los bancos trasladen este costo a los consumidores.

Ante esto, el ministro Ávila emitió una advertencia directa, afirmando que el Gobierno será "altamente vigilante" para evitar que las entidades financieras suban las tasas de interés. Calificó esta posibilidad como una "amenaza recurrente" y recordó que existe un pacto por el crédito que establece límites a las tasas, subrayando que el esfuerzo tributario exigido no representa ni el 10 % de las ganancias recientes del sector.