Anteriormente, el umbral para este tributo se ubicaba en 72.000 UVT, equivalentes a cerca de $3.600 millones. Con el decreto, la base de entrada se reduce a 40.000 UVT, lo que amplía el número de declarantes. Según el ministro de Hacienda, Germán Ávila, el sistema anterior carecía de progresividad, por lo que el nuevo esquema establece tarifas marginales que escalan hasta un 5 % para patrimonios que superen los $100.000 millones. El Gobierno estima que esta modificación afectará a cerca de 102.000 contribuyentes, lo que representa menos del 1 % de la base tributaria del país, y espera generar un recaudo adicional de $1,7 billones. El presidente Gustavo Petro defendió la medida, afirmando que impactará únicamente al "0.6% de las familias más ricas de Colombia" y que es "absolutamente imprescindible" para reducir el déficit fiscal y evitar la insostenibilidad de la deuda pública, una situación que atribuyó a la "irresponsabilidad del Congreso".