Con esta decisión, el Gobierno espera recaudar un poco más de 4 billones de pesos.

La respuesta del sector no se hizo esperar.

Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, calificó el decreto de emergencia como carente de “fundamentos tanto jurídicos como técnicos” y lanzó una dura advertencia sobre el impacto de la sobretasa: “la mitad de la actividad bancaria de este país quedaría en manos del Estado”.

Malagón aseguró que la medida desestimula y restringe el crédito para familias que buscan vivienda, empresarios que quieren expandir su producción y estudiantes que necesitan financiar su educación.

En su opinión, este tipo de decisiones “terminan en últimas desplazando el sector privado en favor del sector público, comprometiendo el crecimiento de largo plazo de la economía colombiana”.