Una ola de alivios tributarios se extiende por varias regiones de Colombia, donde alcaldías y gobernaciones han implementado programas de descuentos en intereses y sanciones para los contribuyentes morosos. Estas medidas buscan facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales, aliviar la carga financiera de los ciudadanos y fortalecer el recaudo para financiar proyectos de inversión social. En Córdoba, la gobernación aprobó descuentos de hasta el 70% en intereses y sanciones para deudas de impuestos como el vehicular y de registro, correspondientes a vigencias de 2024 y anteriores. La secretaria de Hacienda Departamental, Catalina Mariño Mendoza, afirmó: “Venimos con aguinaldos de descuentos para los cordobeses”. De manera similar, Medellín ofrece una reducción del 70% en los intereses de mora para tributos como el predial e industria y comercio, una medida celebrada por el alcalde Federico Gutiérrez como una oportunidad para que los ciudadanos se pongan al día. En Santa Marta, la administración amplió hasta el 31 de diciembre el plazo para acceder a un descuento del 90% en intereses y sanciones del impuesto predial e ICA.
Carolina Rivas Salazar, directora de Rentas, destacó que estas acciones promueven “una Santa Marta más competitiva y empresarialmente responsable”.
Otras ciudades como Duitama y Pereira también han anunciado beneficios similares, cubriendo una amplia gama de tributos locales.
En el caso de Antioquia, la estrategia se enfoca en el futuro, ofreciendo descuentos por pronto pago para el impuesto vehicular de la vigencia 2026. Esta tendencia generalizada refleja una estrategia de las administraciones locales para combatir las altas carteras morosas y asegurar un flujo de recursos vital para la ejecución de sus planes de desarrollo.
En resumenLos alivios tributarios se han convertido en una herramienta clave para las administraciones locales en Colombia. A través de significativos descuentos en intereses y sanciones, buscan simultáneamente aliviar la presión económica sobre los contribuyentes y mejorar los niveles de recaudo para financiar obras y programas de impacto social en sus territorios.