La ponencia de la reforma tributaria propone un ajuste en el Impuesto al Valor Agregado (IVA) para los vehículos híbridos, estableciendo una diferencia tarifaria según el nivel de tecnología y eficiencia de cada automotor. La medida busca focalizar los incentivos fiscales en los vehículos considerados más amigables con el medio ambiente. Actualmente, los vehículos híbridos en Colombia gozan de una tarifa preferencial de IVA del 5%, en contraste con la tarifa general del 19%. La propuesta del Gobierno es mantener este beneficio únicamente para los híbridos "full", es decir, aquellos que son enchufables (PHEV) o que tienen una intervención eléctrica significativa sin necesidad de enchufe (HEV).
Por otro lado, los vehículos con tecnologías de hibridación leve, conocidos como "mild-hybrid" o microhíbridos, pasarían a pagar la tarifa general del 19%. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, justificó la medida argumentando que existe un segmento de "falsos híbridos" que "contaminan más de lo que dicen" y distorsionan beneficios como la exención del pico y placa. El objetivo, según la ponencia, es "impulsar con mayor fuerza la transición hacia un parque automotor eléctrico" y evitar que tecnologías intermedias con bajo impacto ambiental se beneficien de un incentivo diseñado para una transición energética más profunda.
Los vehículos 100% eléctricos no se verían afectados y mantendrían sus beneficios actuales.
Se estima que este ajuste podría generar un recaudo adicional de $146.000 millones en 2026.
En resumenEl Gobierno busca refinar los incentivos a la movilidad sostenible, proponiendo que solo los vehículos híbridos con mayor componente eléctrico mantengan el IVA reducido del 5%. Esta medida pretende desincentivar la compra de modelos con hibridación leve y aumentar el recaudo fiscal, alineando la política tributaria con objetivos ambientales más estrictos.