Una interrupción forzaría a Colombia a incrementar las importaciones de combustibles a precios internacionales, afectando las finanzas públicas.

La Unión Sindical Obrera (USO) también ha expresado su preocupación, alertando sobre el riesgo para más de 4.600 empleos. La situación se agrava por la frágil condición financiera de Reficar, que reportó pérdidas en 2024, limitando su capacidad para absorber un choque financiero de esta magnitud.