Sin embargo, la industria se opone firmemente.

Catalina Lasso, directora ejecutiva de Prolicores, advirtió que un aumento de hasta el 40% en los impuestos “no solo amenaza la industria, sino miles de familias que dependen de ella, especialmente quienes trabajan en restaurantes, bares, hoteles y eventos”.

Esta preocupación es compartida por administraciones departamentales como la del Valle del Cauca, que teme que la medida incentive el contrabando, afectando las rentas regionales. En cuanto a la cerveza, la información es contradictoria: mientras el presidente Petro anticipó que se descartaría un aumento de impuestos, un artículo menciona que la propuesta busca implementar un esquema mixto similar al de los licores, gravando por grados de alcohol y no solo por precio, lo que estaría más acorde con la evidencia científica.