La refinería argumenta que la DIAN está excediendo sus facultades, ya que solo el Congreso puede crear contribuciones fiscales, y acusa a la entidad de construir una teoría jurídica “abusiva” para exigir el pago del IVA. Además, Reficar sostiene que los importadores están sujetos a un trato diferencial con una tarifa del 5% y no del 19% que se le pretende cobrar.

Este conflicto representa un choque de alto nivel entre la máxima autoridad tributaria del país y una de sus empresas estratégicas, con implicaciones económicas y sociales de gran magnitud.