Sin embargo, la medida ha generado preocupación entre analistas económicos.

Centros de estudio como la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) han advertido que la iniciativa podría tener efectos adversos, como desincentivar la inversión y el ahorro, y afectar la competitividad de ciertos sectores que dependen de insumos importados. La discusión en el Congreso será determinante para definir el alcance final de este nuevo gravamen y su impacto real sobre los precios, la balanza comercial y la dinámica de competencia entre productos nacionales y extranjeros. La medida se presenta como un equilibrio entre la necesidad fiscal del Estado y las posibles repercusiones en la economía y el bolsillo de los ciudadanos.