Entre las propuestas se incluyen impuestos a licores (excepto cerveza), juegos de suerte y azar en línea y al sector de hidrocarburos. El ministro de Hacienda encargado, Carlos Emilio Betancourt, ha defendido la conveniencia de la reforma, afirmando que "a todo gobernante le gusta gobernar con plata, por lo que a todas las fuerzas políticas les va a convenir la aprobación de la ley de financiamiento para que la realidad del presupuesto de los $547 billones se puedan ejecutar". Añadió que "al gobierno que venga le van a servir los recursos", subrayando la importancia de la medida para la estabilidad fiscal a mediano plazo. La designación de los congresistas ponentes, entre ellos Carlos Arturo Vallejo, Kelyn Johana González y Jorge Hernán Bastidas en la Cámara, es vista como una señal política clave que permitirá anticipar las posibilidades de éxito del proyecto en un Congreso fragmentado.