Un saldo a favor se genera cuando las retenciones en la fuente, anticipos o autorretenciones aplicadas a un contribuyente durante el año fiscal superan el monto final del impuesto a cargo liquidado en su declaración. Una vez presentada la declaración, los contribuyentes con saldo a favor tienen dos opciones: solicitar la devolución del dinero o imputarlo como un abono para el pago de impuestos en periodos futuros. Para solicitar la devolución, el trámite puede realizarse de manera digital a través del portal de la DIAN, utilizando la firma electrónica.

Es un requisito fundamental tener el Registro Único Tributario (RUT) actualizado y no tener otras obligaciones pendientes con la entidad.

La DIAN establece diferentes plazos para efectuar el reembolso: puede tardar 15 días para los casos que aplican a la devolución automática, 20 días si se presentan garantías, y hasta 50 días en los casos comunes. Los contribuyentes tienen un plazo de hasta dos años desde la fecha de vencimiento para declarar para poder solicitar la devolución de su saldo a favor.