Previamente, la entidad fue dirigida por Luis Carlos Reyes.
Las razones de la salida de Llinás, según fuentes citadas en los artículos, se deben a "incomodidades" con su gestión desde la Casa de Nariño. Además, se mencionan problemas heredados durante su gestión, como el vencimiento de deudas por más de 5 billones de pesos que el Estado perdió la posibilidad de cobrar. El reemplazo de Llinás será el actual viceministro de Hacienda, Carlos Emilio Betancourt, quien asumirá también en calidad de encargado. Esta constante rotación en la cabeza de la principal entidad de recaudo del país ocurre en un contexto complejo, marcado por la necesidad de cumplir metas ambiciosas de recaudo para el Presupuesto General de la Nación, que enfrenta un déficit significativo, y la discusión de una nueva ley de financiamiento. La DIAN tiene una meta anual de 280,3 billones de pesos, y la estabilidad en su liderazgo es vista como crucial para lograrla.













