Gremios empresariales y analistas advierten que la nueva reforma tributaria representa un golpe sin precedentes para la clase media y los hogares colombianos, debido al efecto acumulado de múltiples alzas de impuestos que encarecerían desde el transporte y los alimentos hasta el entretenimiento. Aunque el Gobierno insiste en que la reforma se enfoca en los sectores de mayores ingresos, críticos como Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, la han calificado como “la reforma tributaria más dura con los hogares de toda la historia”. El argumento principal es que varias de las medidas, aunque no gravan directamente la canasta familiar, tienen un impacto indirecto e inevitable sobre ella. El aumento del IVA a los combustibles, por ejemplo, es descrito como un impuesto transversal que encarecerá el transporte de personas, alimentos y mercancías, afectando los costos de toda la cadena productiva. A esto se suman los nuevos impuestos al entretenimiento, como boletas de conciertos y plataformas de 'streaming', y el posible traslado a los consumidores de la sobretasa de renta al sector financiero, que encarecería los créditos hipotecarios y de consumo.
La firma Crowe Co estima que, solo por transporte y alimentos, un hogar promedio podría gastar hasta $480.000 adicionales al año.
Fenalco también alertó sobre un posible IVA del 19 % a las cuotas de administración de propiedades no residenciales, lo que impactaría a pequeños y medianos comercios, que a su vez trasladarían el costo a los consumidores.
En resumenA pesar del enfoque declarado del Gobierno en gravar a los más ricos, el efecto combinado de los aumentos de impuestos propuestos, especialmente en combustibles y servicios, es percibido por diversos sectores como una carga directa sobre el poder adquisitivo de la clase media y los hogares colombianos, amenazando con aumentar el costo de vida general.