Esta estrategia, adoptada por marcas como LG y Huawei, refleja un cambio en la industria hacia ecosistemas más abiertos y flexibles, donde la fluidez entre dispositivos de diferentes marcas es cada vez más valorada por los consumidores. LG, por ejemplo, presentó su nueva gama de portátiles LG gram 2026, cuya versión mejorada de la función “gram Link” ahora permite compartir archivos y duplicar pantallas de forma fluida no solo con dispositivos Android, sino también con iOS.
La compañía describe esta capacidad como un “centro universal” que integra los tres grandes ecosistemas (Android, iOS y webOS), eliminando las barreras tradicionales de interoperabilidad. De manera similar, Huawei anunció que sus nuevos audífonos de formato abierto, los HUAWEI FreeClip 2, son compatibles con una amplia gama de sistemas operativos, incluyendo iOS y macOS, permitiendo a los usuarios de iPhone y Mac integrarlos sin fricciones. Esta tendencia no se limita a grandes fabricantes; también se observan soluciones de software de terceros, como la aplicación RingIt, diseñada para que usuarios de Android puedan hacer sonar un iPhone perdido y viceversa.
Otros gigantes como Lenovo, con su sistema Smart Connect, y Xiaomi, con HyperOS 3, también han anunciado una mayor compatibilidad con los sistemas de Apple.
Este movimiento estratégico sugiere que, en lugar de competir por aislar a los usuarios en un solo ecosistema, las empresas tecnológicas están reconociendo la conveniencia de coexistir, ofreciendo valor agregado a aquellos clientes que utilizan dispositivos de múltiples marcas en su vida diaria.













