Según los artículos, este accesorio busca transformar la experiencia del usuario al ofrecer información precisa sobre la potencia de carga y la temperatura, permitiendo un mayor control y transparencia. El objetivo principal es preservar la vida útil de la batería, un tema de gran relevancia para los propietarios de teléfonos inteligentes. Para lograrlo, el dispositivo es capaz de identificar el modelo de iPhone conectado para ofrecer una carga personalizada y cuenta con un “Modo Cuidado” certificado por TÜV que reduce la temperatura de la batería en 5 °C en comparación con otros cargadores de potencia similar. Su diseño, un 47 % más pequeño que el cargador original de 30 W de Apple pero con un 50 % más de potencia, y su capacidad de plegarse a 180°, refuerzan su enfoque en la portabilidad. Esta estrategia de Anker se complementa con otros lanzamientos, como la estación de carga inalámbrica Anker Prime, que ofrece hasta 25 W de carga Qi2 para iPhone. El lanzamiento de estos accesorios inteligentes indica un cambio en el mercado, que pasa de la simple entrega de energía a una gestión avanzada que prioriza la longevidad y la salud del dispositivo.