Reportes indican que la compañía está considerando a Intel, su antiguo proveedor, para fabricar futuros chips de la serie M de gama baja. Específicamente, se sugiere que Intel podría utilizar su avanzado nodo de proceso 18AP para producir estos procesadores a partir de 2027. Esta decisión, aunque parecería un paso atrás, podría ser una jugada maestra para diversificar su dependencia de un único fabricante (TSMC), mitigar riesgos geopolíticos y liberar capacidad de producción para sus chips más avanzados. Esta estrategia permitiría a Apple mantener el control sobre el diseño de su arquitectura de silicio mientras aprovecha las capacidades de fabricación de terceros para escalar su producción de manera más flexible.