Factores macroeconómicos, como una tregua en las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, también han favorecido a la compañía.

Mientras tanto, aunque se proyecta que Samsung crecerá un 4,6 %, enfrenta una presión cada vez mayor por parte de los fabricantes chinos en los segmentos de gama media y de entrada, lo que limita su capacidad para retener el primer lugar. La rivalidad entre ambos gigantes tecnológicos también se extiende a futuras innovaciones, como los teléfonos plegables, un segmento en el que Samsung ha tomado la delantera con lanzamientos como el Z TriFold, adelantándose a la esperada entrada de Apple. No obstante, la estrategia de Apple, centrada en el segmento prémium y un ecosistema robusto, parece ser la fórmula ganadora para consolidar su dominio en el mercado global.