Este impulso se debe a una serie de mejoras técnicas significativas.

En términos de rendimiento, la serie iPhone 17 está equipada con el nuevo chip A18 Bionic, que promete mayor velocidad y eficiencia energética. En el apartado fotográfico, se introduce un sistema de estabilización mejorado y la capacidad de grabación de video en 8K, características que lo diferencian claramente de modelos anteriores como el iPhone 15 Pro. Además, la velocidad de carga ha aumentado a 45W, una mejora notable frente a generaciones previas.

El portafolio también se ha renovado con la introducción del iPhone Air, un modelo que reemplaza a la versión Plus. El atractivo de los nuevos modelos es tal que incluso el color del iPhone 17 Pro Max es utilizado como punto de referencia en el mercado, y su precio sirve de comparación para dispositivos de alta gama de otras marcas, como el nuevo teléfono triplegable de Samsung, cuyo costo duplica al del iPhone 17. La fuerte demanda también ha generado un ecosistema de accesorios exclusivos para esta nueva generación, consolidando su impacto en el mercado.