Para garantizar la calidad del componente más crítico, Apple habría seleccionado a Samsung Display como proveedor principal de los paneles plegables, aprovechando la experiencia del líder del mercado en tecnología OLED flexible. Este enfoque en la calidad y la durabilidad se reflejará en su posicionamiento como un producto exclusivo de alta gama. Analistas como Ming-Chi Kuo estiman que su precio de lanzamiento podría oscilar entre 2.000 y 2.500 dólares en Estados Unidos, convirtiéndolo en uno de los dispositivos más costosos de la compañía. La fecha de lanzamiento sigue siendo objeto de especulación; mientras algunos reportes apuntan a 2026, otros sugieren que Apple podría esperar hasta 2027 para hacerlo coincidir con el vigésimo aniversario del iPhone original, convirtiendo el lanzamiento en un evento conmemorativo. Esta estrategia permitiría a Apple competir directamente con Samsung y Huawei, que ya han presentado dispositivos con múltiples pliegues, y consolidar su presencia en el segmento ultra prémium.