Esta funcionalidad, descrita por la compañía como un “puente digital”, permitirá que un usuario de WhatsApp pueda enviar un mensaje a un contacto que utilice Telegram o iMessage sin necesidad de instalar dichas aplicaciones. La medida representa un golpe a los ecosistemas cerrados, como el de Apple, que ha utilizado iMessage como un factor clave para retener a sus usuarios.
Sin embargo, la implementación de esta apertura trae consigo importantes consideraciones de seguridad. Meta ha advertido que, si bien el tránsito del mensaje será seguro, la protección final de los datos dependerá del nivel de cifrado de la aplicación receptora. “Una vez que el mensaje llega a la otra orilla, la protección de los datos dependerá del nivel de cifrado de esa tercera aplicación”, explicaron voceros de la compañía. Inicialmente, esta función no estará disponible en Latinoamérica y su activación no será automática; los usuarios deberán habilitarla en el menú de configuración y podrán decidir si los mensajes de terceros se integran en su bandeja principal o en una carpeta separada. Este paso, aunque forzado por la regulación, podría redefinir la competencia en el mercado de la mensajería instantánea, obligando a todas las plataformas a mejorar sus servicios en un entorno más abierto.







