Con el lanzamiento del iPhone 17, muchos consumidores se enfrentan a la decisión de adquirir el último modelo o aprovechar la inevitable reducción de precio del iPhone 16. La elección depende de si las mejoras en pantalla, cámara y autonomía del nuevo dispositivo justifican la diferencia de costo frente a un modelo anterior que sigue siendo muy competente. Analizar la propuesta de valor de cada generación es clave para una compra inteligente. El iPhone 17 base representa un salto significativo al heredar características de la gama Pro, como su pantalla OLED de 6,3 pulgadas con tecnología ProMotion de 120 Hz, que ofrece una fluidez notablemente superior a los 60 Hz del iPhone 16. En fotografía, el nuevo modelo también toma la delantera con un sensor ultra gran angular de 48 MP, frente a los 12 MP de su predecesor, y una cámara frontal de 18 MP. La autonomía es otro factor diferencial, con hasta 30 horas de reproducción de video en el iPhone 17 contra las 22 horas del iPhone 16.
Además, el almacenamiento base del nuevo modelo se duplica, partiendo desde 256 GB.
Sin embargo, el iPhone 16, con su chip A18 y acceso a Apple Intelligence a través de la actualización a iOS 26, sigue siendo un dispositivo potente y capaz para la mayoría de las tareas diarias. Su precio reducido lo convierte en una opción muy sensata para quienes no necesitan las últimas innovaciones, pero buscan un rendimiento sólido y la experiencia del ecosistema Apple. La decisión final recae en las prioridades del usuario: el iPhone 17 es para quien busca la mejor tecnología disponible en el formato estándar, mientras que el iPhone 16 es la compra racional para obtener un gran rendimiento a un costo menor.
En resumenLa elección entre el iPhone 17 y el iPhone 16 con descuento se reduce a una balanza entre innovación y presupuesto. Mientras que el iPhone 17 ofrece mejoras sustanciales en pantalla, cámara y batería, el iPhone 16 se mantiene como una opción de gran valor por su sólido rendimiento y precio más accesible.