La marca ha presentado dos nuevos dispositivos que ilustran su estrategia dual.

Por un lado, el Xiaomi Watch S4 (41mm) se dirige al mercado masivo, enfocándose en un diseño “elegante, compacto” y cómodo, con una caja de acero inoxidable y un grosor de solo 9,5 mm. Este modelo ofrece una experiencia equilibrada con una pantalla AMOLED de alta resolución, una autonomía de hasta 8 días, seguimiento de salud estándar (frecuencia cardíaca, SpO2) y la integración del sistema operativo HyperOS 3.

Por otro lado, el Xiaomi Watch 5 representa un salto tecnológico significativo al ser el primer reloj inteligente comercial en incorporar un sensor de electromiografía (EMG). Este sensor mide la actividad eléctrica de los músculos, lo que permite un control por gestos sin tocar la pantalla, como pellizcar los dedos o cerrar el puño para ejecutar acciones. Más allá del control, el sensor EMG abre nuevas posibilidades para el análisis de la fatiga muscular y la biomecánica, ofreciendo una visión más completa del estado físico que hasta ahora estaba reservada para equipos médicos.

Esta diversificación muestra que Xiaomi no solo busca competir en precio y diseño, sino también liderar en innovación tecnológica dentro del segmento de wearables.