Su rápido crecimiento redefine las expectativas de los consumidores y establece un nuevo estándar de eficiencia operativa que los competidores occidentales luchan por igualar. El éxito de estas aplicaciones no es casual, sino el resultado de un ecosistema tecnológico altamente optimizado. En el comercio electrónico, Shein y Temu utilizan análisis de datos masivos e IA para anticipar tendencias de demanda con una precisión sin precedentes, permitiendo un modelo de producción flexible que reduce drásticamente los costos y los tiempos de entrega. Esta eficiencia se extiende a la logística, donde centros de distribución altamente automatizados y el uso de robótica aceleran el procesamiento de pedidos y la gestión de inventarios, haciendo posible ofrecer precios bajos y envíos rápidos a escala global. Por su parte, TikTok revolucionó el consumo de contenido con un algoritmo de inteligencia artificial predictiva que aprende rápidamente de las interacciones del usuario para ofrecer un flujo de videos hiperpersonalizado, maximizando el tiempo de visualización y la fidelidad. Esta capacidad de anticipar el comportamiento del usuario es el núcleo de su modelo de negocio. En contraste, Colombia, a pesar de sus avances normativos, es considerado un ‘adoptante intermedio’ de estas tecnologías, con una industria que aún depende en gran medida de procesos manuales y una adopción de la robótica industrial significativamente menor en comparación con las potencias de Asia, Europa y Norteamérica. El dominio de estas plataformas chinas sirve como un claro indicador de que el liderazgo tecnológico futuro dependerá de la capacidad de integrar la IA y la automatización en toda la cadena de valor.