Sin embargo, esta rápida adopción crea nuevas superficies de ataque.

Una encuesta de Veeam a más de 250 líderes de TI reveló que los ataques generados por IA son percibidos como la amenaza más significativa para los datos (66%), superando incluso al ransomware (50%). Expertos de Akamai predicen que los ciberdelincuentes explotarán vulnerabilidades propias de los LLM, como la inyección de instrucciones y la contaminación de datos de entrenamiento, para crear una nueva generación de ciberataques difíciles de detectar con los métodos actuales. Este escenario obliga a las empresas a adoptar un enfoque proactivo, utilizando la propia IA para automatizar la detección de anomalías y fortalecer sus defensas, reconociendo que la ciberseguridad ya no es un tema técnico, sino de supervivencia empresarial.