Esta actualización, aunque no es una versión mayor del sistema operativo, es presentada por Samsung como un punto de inflexión.

En el aspecto visual, One UI 8.5 introduce un rediseño profundo de la interfaz, con iconos y menús renovados, y un panel de Ajustes Rápidos altamente personalizable. La inteligencia artificial es uno de los pilares, con un Photo Assist evolucionado que permite realizar ediciones generativas encadenadas sin necesidad de guardar cada paso, manteniendo un historial de versiones para una mayor flexibilidad creativa.

La conectividad del ecosistema se fortalece con funciones como Audio Broadcast, basada en Auracast, que permite transmitir audio a múltiples dispositivos simultáneamente, y Storage Share, que unifica el acceso a archivos entre diferentes equipos Galaxy.

Sin embargo, uno de los avances más relevantes se encuentra en la seguridad. La actualización incorpora Theft Protection, una herramienta diseñada para proteger el dispositivo y los datos en caso de robo, y Failed Authentication Lock, que bloquea automáticamente el equipo tras varios intentos fallidos de acceso.

Estas medidas responden al creciente interés por la ciberseguridad móvil en la región. La beta, disponible inicialmente para la serie Galaxy S25, se perfila como la base para los lanzamientos de Samsung en 2026, demostrando una clara apuesta por un ecosistema más inteligente, integrado y seguro.