La diferencia no es solo numérica; la arquitectura moderna (ARMv9-A vs.

ARMv8-A) integra unidades de procesamiento neuronal (NPU) dedicadas a la IA generativa, GPU con Ray Tracing y soporte para conectividad 5G y Wi-Fi 7, capacidades inexistentes hace una década.

Esta evolución en el hardware es lo que habilita las funciones avanzadas que hoy definen a los dispositivos de gama alta, como los que equipan los nuevos Motorola Edge 60 Pro con su Dimensity 8350 Extreme o el vivo V60 Lite con su Dimensity 7360-Turbo. La transición de 28 nm a 3 nm significa que los dispositivos actuales pueden ejecutar tareas mucho más complejas en un espacio más reducido y con una eficiencia energética significativamente mayor, lo que se traduce en baterías más duraderas a pesar del aumento de rendimiento.