Esto facilitará fraudes a gran escala.

Además, los engaños saldrán de la pantalla para entrar en la vida cotidiana mediante la clonación de voz y rostro en llamadas en tiempo real, convirtiendo la confianza en una vulnerabilidad. Gen también pronostica una nueva era de “estafas empáticas”, donde la IA analizará las emociones de la víctima para manipularla de forma más efectiva. Por su parte, Check Point alerta sobre amenazas nativas a los modelos de lenguaje (LLM), como la inyección de comandos ocultos (“prompt injection”) y el envenenamiento de datos, que pueden corromper los sistemas de IA desde dentro. Esta nueva generación de ataques, más sofisticados y personalizados, hará que el navegador se convierta en un campo de batalla principal, con publicidad maliciosa y sitios clonados por IA diseñados para robar credenciales. Ante esta realidad, la estrategia de seguridad debe cambiar radicalmente hacia un “modelo de prevención primero”, como lo define Nataly Kremer de Check Point, y una gestión de exposición autónoma para poder anticipar y neutralizar amenazas antes de que impacten al usuario.