Este movimiento estratégico permite a OPPO diferenciarse en un mercado competitivo, no solo a través de la tecnología, sino también creando un vínculo emocional con los consumidores al apelar a su identidad y pasiones. La colaboración con una franquicia de la magnitud de Star Wars posiciona a OPPO como una marca que entiende el valor de las narrativas culturales en la tecnología de consumo.