Xiaomi ha lanzado en China su nueva serie de teléfonos insignia, los Xiaomi 17 Pro y 17 Pro Max, en un movimiento estratégico que los posiciona como rivales directos de la familia iPhone 17 de Apple. La compañía no ha ocultado su intención de competir en la gama más alta, utilizando una nomenclatura similar y programando su anuncio para capitalizar la atención del mercado tras el evento de Apple. El principal argumento técnico de la serie es la incorporación del nuevo procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, el chip más avanzado de Qualcomm, diseñado para competir en rendimiento y eficiencia con el procesador A19 Pro de Apple. Con esta decisión, Xiaomi se asegura de ser una de las primeras marcas en ofrecer lo último en tecnología de silicio para Android. Sin embargo, la característica más distintiva y visualmente llamativa es la inclusión de una pantalla secundaria en la parte trasera, denominada "Magic Rear Display", en los modelos Pro y Pro Max. Esta pantalla funcional permite a los usuarios revisar notificaciones, controlar widgets y, de manera crucial, utilizar el potente sistema de cámaras principal, desarrollado en colaboración con Leica, para tomarse selfies de alta calidad.
Esta innovación, que recuerda a la del Mi 11 Ultra pero mejorada, busca ofrecer una ventaja práctica y diferencial frente a su competidor.
Con precios de lanzamiento en China que equivalen a aproximadamente 700 y 840 dólares, Xiaomi busca ofrecer una propuesta de valor competitiva para consolidarse no como una alternativa económica, sino como un contendiente de pleno derecho en el segmento premium.
En resumenLa serie Xiaomi 17 es una declaración de intenciones de la marca para competir directamente con el iPhone en la gama alta. Al ser pioneros en usar el nuevo chip insignia de Snapdragon y al introducir una innovadora pantalla trasera funcional, Xiaomi busca no solo igualar en rendimiento, sino también superar en características prácticas para atraer a los consumidores del segmento premium.