Donald Trump anuncia el cese de la represión en Irán mientras Teherán niega planes de ejecuciones



El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el 14 de enero de 2026 que, según “fuentes confiables”, la represión violenta y las ejecuciones de manifestantes en Irán han cesado. Pese a estas declaraciones, que provocaron una caída en el precio del petróleo, el mandatario evitó descartar una intervención militar y señaló que Washington continuará observando la situación antes de tomar decisiones. Las declaraciones de Trump fueron consistentes con las del ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, quien en una entrevista con Fox News aseguró que no se llevarán a cabo ejecuciones de manifestantes “ni hoy ni mañana”.
Araqchi atribuyó los disturbios a un “complot extranjero” para desestabilizar el país.
En un hecho que parece confirmar la desescalada, la ONG Hengaw informó que la ejecución del manifestante Erfan Soltani, prevista para el miércoles, fue aplazada. Las protestas, que iniciaron por el alto costo de vida, se transformaron en un movimiento contra el sistema político iraní. Según la organización Iran Human Rights, la represión de las autoridades, intensificada durante un apagón de internet de más de cinco días, habría dejado al menos 3.428 manifestantes muertos y más de 10.000 detenidos, aunque las autoridades iraníes no han proporcionado cifras oficiales. El gobierno intentó recuperar el control con marchas a su favor, mientras el comandante de los Guardianes de la Revolución, Mohammad Pakpour, advirtió que responderán con firmeza ante cualquier “error de cálculo del enemigo”.
La comunidad internacional ha reaccionado con preocupación. El Consejo de Seguridad de la ONU convocó a una sesión informativa de urgencia, mientras que los países del G7 expresaron su “profunda alarma” y advirtieron con nuevas sanciones si la represión continúa.
Además, el Reino Unido cerró temporalmente su embajada en Teherán y España recomendó a sus ciudadanos abandonar el país persa.














