Crisis del gas en Colombia: nuevos contratos y caída de reservas disparan las tarifas



A partir del 1 de diciembre de 2025, los precios del gas natural en Colombia experimentaron un aumento abrupto debido a la renovación de más del 75 % de los contratos de suministro. Este ajuste provocó un incremento del 27,1 % en el precio promedio ponderado del gas en un solo día, pasando de US$7,15 a US$9,08 por millón de BTU. La principal causa fue el vencimiento de contratos antiguos, que mantenían precios estables, y su reemplazo por nuevos acuerdos con valores significativamente más altos, donde el gas nacional se contrata entre 10 y 12 dólares y el importado asciende a cerca de 14 dólares.
El impacto se ha sentido en casi todos los sectores económicos. El Gas Natural Vehicular (GNV) registró el mayor incremento con un 55 %, lo que ha generado descontento y anuncios de protestas por parte de transportadores en Casanare y Meta. El sector industrial también se vio afectado con un alza del 28,3 %, comprometiendo sus costos de producción.
Por su parte, los sectores residencial y comercial experimentaron aumentos del 14 % y 11 % respectivamente, lo que se traducirá en un incremento cercano al 7 % en la factura final de los hogares para enero.
El único sector con una leve reducción fue el de refinería, con un –0,6 %. Esta coyuntura de precios está directamente relacionada con la pérdida de autosuficiencia energética del país. Informes recientes indican una caída del 15,8 % en la producción nacional de gas durante 2025, y las reservas probadas solo alcanzarían para 5,9 años. En consecuencia, Colombia ha aumentado su dependencia del gas importado, que ya representa el 18,4 % del suministro y actúa como un precio tope para el mercado local.
Expertos advierten que, para moderar los precios, es crucial impulsar proyectos exploratorios como Sirius y aumentar la producción nacional.
Ante esta situación, el Ministerio de Minas y Energía, a través del ministro Edwin Palma, ha manifestado la posibilidad de intervenir el mercado para proteger a los usuarios, especialmente a los hogares y al sector del GNV. Se están evaluando estrategias regulatorias para estabilizar los precios, como permitir la contratación de gas importado a largo plazo. A pesar de proyectos futuros como el yacimiento Sirius y nuevas plantas de regasificación, los analistas señalan que estos no serían suficientes para recuperar la autonomía total y evitar la dependencia de las importaciones a corto y mediano plazo.

















