UE consolida su giro hacia una política migratoria más estricta con centros de retorno y nuevas sanciones



Los 27 países miembros de la Unión Europea (UE) concretaron los detalles para la aplicación de su nuevo pacto migratorio, el cual representa un endurecimiento considerable de las reglas existentes. La medida más destacada es la creación de los denominados “centros de retorno” en países fuera del territorio de la UE. A estos centros serán enviadas las personas cuyas solicitudes de asilo hayan sido rechazadas.
Adicionalmente, se contempla la posibilidad de devolver a migrantes a países que no son sus lugares de origen, pero que la UE considera como “seguros”. El acuerdo también establece la imposición de sanciones más duras para aquellas personas que se nieguen a abandonar el territorio europeo tras la denegación de su solicitud. Dentro de las nuevas directrices, se ha pactado el rechazo de las solicitudes de asilo de migrantes procedentes de países como Colombia, Egipto e India, entre otros. Estas decisiones se toman en un contexto en el que las entradas irregulares a la UE han registrado una disminución de casi el 20% en comparación con el año anterior. Como parte del pacto, se aprobó un presupuesto para que países del Mediterráneo como España, Chipre y Grecia puedan reubicar a un total de 21.000 personas al resto de los países de la UE, con el objetivo de aliviar la presión migratoria que enfrentan. Para que estas políticas entren en vigor, la iniciativa debe pasar ahora al Parlamento Europeo para su ratificación, siendo este el último paso del proceso legislativo.










