La primera reunión presencial entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump en la Casa Blanca significó un notable giro en las relaciones bilaterales, pasando de un ambiente de alta tensión a un tono colaborativo enfocado en la cooperación estratégica. Ambos mandatarios calificaron el encuentro de más de dos horas como positivo y cordial, con Trump describiendo a Petro como “fantástico” y este último otorgando una calificación de “9 sobre 10” a la reunión. El diálogo se centró en temas clave, marcando un realineamiento en la política de seguridad. El presidente Petro propuso un cambio de enfoque en la lucha contra el narcotráfico, instando a perseguir a las cúpulas financieras del negocio a nivel global en lugar de centrarse en los cultivadores. En este marco, entregó a Trump una lista de objetivos de alto valor que incluía a los alias ‘Chiquito Malo’, ‘Iván Mordisco’ y ‘Pablito’, quienes, según el gobierno colombiano, operan desde centros financieros como Dubái, Madrid y Miami. Esta movida fue respaldada por el uso de un lenguaje más alineado con Washington, como se vio en una carpeta del embajador Daniel García-Peña con el lema “Colombia against narcoterrorist”. Además, se discutió la situación de Venezuela, con Petro abogando por el levantamiento de sanciones para permitir alianzas energéticas entre Ecopetrol y PDVSA, una idea que Trump se mostró dispuesto a evaluar.
Trump también ofreció mediar en la disputa arancelaria entre Colombia y Ecuador.
El encuentro, que incluyó gestos simbólicos como la firma de un libro y el regalo de una gorra de “MAGA” modificada por Petro, concluyó con una percepción de éxito diplomático para el gobierno colombiano, que logró desactivar miedos inmediatos y establecer un canal de diálogo directo. Según el embajador García-Peña, la reunión se dio porque “Trump respeta a los líderes con berraquera como Petro”.
En resumenLa reunión entre Petro y Trump desescaló las tensiones y estableció una agenda de cooperación en seguridad, narcotráfico y energía. El gobierno colombiano logró alinear su estrategia con los intereses de Washington, obteniendo un balance positivo que reconfigura la relación bilateral y regional, aunque el tema de la inclusión de Petro en la Lista Clinton no fue abordado.