Tanto Millonarios como Santa Fe, los dos clubes locales, han expresado su profunda molestia.

Gustavo Serpa, máximo accionista de Millonarios, calificó la situación de "vergüenza" e "inaceptable", mientras que el presidente de Santa Fe, Eduardo Méndez, afirmó que es "imposible jugar en El Campín". Las críticas apuntan a Sencia, el consorcio privado que administra el estadio bajo una concesión. El director del IDRD, Daniel García Cañón, también calificó el estado de la grama como "inaceptable" y anunció una visita técnica para evaluar posibles incumplimientos del contrato. Por su parte, Sencia reconoció que la cancha no está al 100%, atribuyó el problema al uso intensivo y a las fuertes lluvias, y anunció que no habrá conciertos en febrero para permitir la recuperación del césped. La situación expone a los clubes a millonarias multas por parte de la Conmebol de cara a la Copa Libertadores, que exige terrenos de juego en óptimas condiciones.