En Cartagena, las autoridades ordenaron el cierre total de todas las playas debido a fuertes vientos de hasta 55 km/h y un oleaje que alcanza los cuatro metros de altura, fenómeno que ya destruyó gran parte del muelle recién inaugurado en Playa Blanca. En Santa Marta, la situación es trágica, con la muerte de dos personas, entre ellas un hijo que intentaba salvar a su madre de una avalancha, lo que llevó a la declaratoria de calamidad pública. De igual manera, el departamento de Córdoba declaró la calamidad pública por el desbordamiento del río Sinú, que amenaza a más de 260.000 cabezas de ganado. Según el IDEAM, las precipitaciones de enero superaron en un 64,4% los promedios históricos, y se pronostica que las lluvias continuarán hasta mediados de febrero, manteniendo en alerta a más de 500 municipios.